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Escrito por Alexandra Brun Coronado. Editado por Fanny Porras

«El populismo es una cultura política alimentada por la ebullición de masas sociales […]; una cultura que en momentos de crisis tiñe a los movimientos populares, a sus líderes y a los gobiernos que eventualmente forman» (Bartra 2008:7). El populismo siempre va a acompañar a la democracia, puesto que siempre vamos a encontrar actores políticos que pregonen ser la personificación de la «voluntad del pueblo» y que lucharán incansablemente por luchar contra el enemigo – enemigo que, conviene especificar, varía dependiendo de los intereses que estén en juego. No obstante, la presencia del populismo en regímenes democráticos es aceptable siempre y cuando se dé dentro de ciertos márgenes porque, como señala Martin Bull, director del Consorcio Europeo de Investigación Política (ECPR), el populismo es una «oferta irresponsable»; es decir, los actores políticos con tal de conseguir el mayor apoyo posible prometerán a diestra y siniestra cosas que no son factibles. 

La característica irresponsable del populismo se agrava exponencialmente en situaciones críticas como, por ejemplo, una pandemia mundial, una situación que nuestro país está viviendo en la actualidad. Al ser una etapa crítica, es esencial que las decisiones que se tomen hayan pasado por un exhaustivo análisis porque, al fin y al cabo, estamos hablando del futuro de millones de personas. Sin embargo, un actor político en especial, de máxima prioridad, está dando señales de recurrir a un populismo seriamente alarmante. Estoy hablando de nuestro siempre controversial y ¿querido? Congreso de la República. Si bien el Congreso vigente no es verbalmente agresivo contra el Ejecutivo, lo que sí hace es aprobar leyes altamente cuestionables que desembocan en un enfrentamiento entre ambos poderes. A continuación, nombraré algunas de las normas más controversiales aprobadas por el Congreso.

En primer lugar, la primera ley que causó gran revuelo y fue observada por el Ejecutivo fue la que suspende el cobro de peajes concesionados a empresas privadas durante el estado de emergencia. Se supone que un Congreso juicioso debatiría cada iniciativa tomando en cuenta la opinión de expertos y de los posibles sectores afectados, tanto positiva como negativamente. No obstante, esto no sucedió con esta norma. Por un lado, podría generar grandes pérdidas para el Estado peruano en caso de que los concesionarios involucrados presenten un arbitraje. Por otro lado, afecta a los usuarios y trabajadores. De acuerdo con la Asociación para el Fomento de la Infraestructura Nacional (AFIN), la suspensión del pago del peaje afectaría la cadena de pago del sistema de concesiones y produciría el deterioro de los avances en infraestructura vial. En palabras de la ministra de Economía, María Antonieta Alva: «en realidad es un subsidio encubierto a empresas de transporte, eso hay que decirlo claro».

En segundo lugar, tenemos el caso de la formalización de los taxis colectivos. De acuerdo con el ministro de Transportes y Comunicaciones, Carlos Lozada, esta norma es un «retroceso». El problema con la formalización de los taxis colectivos es que habilita a los vehículos particulares a ofrecer servicios de transporte público sin los mismos requerimientos aplicados a microbuses y buses: no hay vías que permitan el ingreso y la salida de forma independiente, no se alinean a los objetivos de eficiencia y ecología, los vehículos son más propensos a accidentes de tránsito, entre otros. Recordemos que si existe esta oferta de taxis colectivos es porque hay una demanda que no logra satisfacer el sistema urbano de transporte. Por lo tanto, es incuestionable que hay un conjunto grande de personas que necesitan movilizarse y que el sistema de transportes no satisface. Sin embargo, la formalización de los taxis colectivos sin mayor observación no es la solución, porque al final se está promoviendo un sistema de transporte inseguro y deficiente. Esto solo demuestra la poca disponibilidad del Congreso de presentar normas debidamente analizadas.

Por último, tenemos la controversial norma que dispone el retiro del 25% de los fondos de la AFP. Como señala el economista y profesor Carlos Parodi: «más allá de los pros y contras de la ley aprobada, me preocupa que se trate de dividir a los ciudadanos entre buenos y malos.  […] Si no eres capaz de analizar los efectos de mediano y largo plazo de alguna sugerencia, ni tampoco de ver “lo que no se ve”, puedes generar, por muy buenas intenciones que tengas, que el remedio haya sido peor que la enfermedad” (Gestión, 2020). Más allá de si el sistema de pensiones necesita o no una reforma – tema que no puede ser discutido en un corto artículo – lo que asusta es el hecho de que el Congreso haya tomado una decisión con consecuencias tan importantes, sin alguna clase de opinión técnica y solo para ganarse el aplauso de las personas. Tuve la oportunidad de ver varias entrevistas que le hicieron a parlamentarios respecto a este tema y absolutamente ninguno de los entrevistados supo responder de por qué 25% y no otro porcentaje, su silencio solo demostró su falta de análisis y razonamiento. 

Algunos podrían señalar que aprobaron la norma pensando en el bienestar de las personas, yo les respondería que el BCR ya estaba armando una propuesta para que las personas que no trabajaran por los siguientes seis meses pudieran retirar entre mil y dos mil soles mensuales para no afectar el sistema de pensiones. La diferencia es que esta iniciativa conllevó esfuerzo y planeamiento, mientras que la otra dejó de lado la racionalidad económica y legal sin siquiera pensar en las consecuencias.

El año pasado tuvimos un proceso electoral para formar un Congreso con la esperanza de que fuera mejor que el anterior – ahora no sabemos si es peor. La situación es crítica, puesto que somos un país con poca cultura política, con una alta tasa de informalidad y con un alto nivel de desinformación. En consecuencia, promover medidas populistas en un contexto de emergencia nacional con estos antecedentes traza un curso muy oscuro para el país. Lamentablemente, situaciones como la que vivimos sacan a relucir las terribles deficiencias que tenemos como sociedad y que nadie debe negar que se deben y pueden cambiar; sin embargo, prioridades son prioridades y para pensar en la posibilidad de mejorar nuestro país tenemos que tener un país que mejorar. Nuestra situación requiere de medidas meticulosamente analizadas; no obstante, por su desempeño en lo que va del año, el Congreso parece incapaz de promulgar leyes con un adecuado análisis y cuyo único respaldo es el enojo y la vulnerabilidad de los ciudadanos. Importante, mi intención no es desvalorar las demandas y necesidades de las personas, pero considero justo que se nos ofrezca alternativas factibles y no utópicas que van a terminar haciéndonos más daño. Si el Congreso no es capaz de dejar de lado sus intereses políticos personales, mejor que se quede callado, lo último que necesitamos es polarizar aún más al país.

Referencias

Abusada, R. (2020, 14 mayo). Y líbranos de este Congreso, Amén. El Comercio. Recuperado de https://www.ipe.org.pe

Bartra, R. (2008, 31 mayo). Populismo y democracia en América Latina. Letras Libres. Recuperado de https://www.letraslibres.com

Cabezas, J. (2020, 12 junio). El otro ‘virus’ del Congreso peruano. La Vanguardia. Recuperado de https://www.lavanguardia.com

Castro, J. (2020, 12 junio). Malas relaciones: Desencuentros entre el Ejecutivo y el Congreso por leyes polémicas. El Comercio. Recuperado de https://elcomercio.pe

Córdova, N. (2020, 7 mayo). Ley que suspende cobro de peajes generaría millones de dólares en pérdidas para el Perú. Andina Agencia Peruana de Noticias. Recuperado de https://andina.pe

El economista América. (2020, 2 abril). Julio Velarde critica retiro de 25% de los fondos de AFP. El Economista. Recuperado de https://www.eleconomistaamerica.pe

Facho, A. (2020, 20 mayo). Taxis colectivos, prohibición o formalización. Recuperado 14 de junio de 2020, de http://hacerperu.pe/taxis-colectivos-prohibicion-o-formalizacion/

Molloy, D. (2018, 10 marzo). ¿Qué significa exactamente el término populismo, que se usa tanto para describir a Donald Trump como al fallecido Hugo Chávez? BBC News. Recuperado de https://www.bbc.com

Parodi, C. (2020, 2 mayo). Sigue el populismo. Gestión. Recuperado de http://blogs.gestion.pe

Redacción EC. (2020, 10 mayo). Alva sobre suspensión de cobro de peajes: “no solo es posible que nos denuncien. Vamos a tener que pagar indemnizaciones”. El Comercio. Recuperado de https://elcomercio.pe

Redacción Gestión. (2020, 6 mayo). Afin rechaza suspensión del cobro de peajes durante estado de emergencia. Gestión. Recuperado de https://gestion.pe

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