Lima… y los «otros»

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Escrito por Camila Enriquez

El Perú es un país muy rico y diverso culturalmente, posee una gran historia e incontables costumbres y tradiciones tan distintas unas de otras pero que valen la pena conocer. Esto último depende del ciudadano si este desea aprender y enriquecerse con lo que va más allá del entorno donde reside. En este sentido, para poder una persona enterarse de lo que está pasando a su alrededor, así como acceder un aprendizaje de temas diferentes a las enseñadas en la escuela, los medios de comunicación son una herramienta básica y de muy fácil acceso. Uno de los medios más utilizados por los peruanos, según estadísticas del Consejo Consultivo de Radio y Televisión (CONCORTV) es la televisión, pues se afirma que es el segundo equipo más popular en los hogares, después de las cocinas. Teniendo en cuenta que se trata del medio más consumido, es interesante destacar que más de la mitad de la población (55.8%) se clasifican como consumidores de canales de señal abierta, es decir, canales nacionales. Por ello, estos canales son los responsables de transmitir la información requerida a los espectadores. Sin embargo, esto parece ser una tarea muy difícil, puesto que los medios no parecen ver más allá de sus narices, pues como señala el antropólogo peruano Bernardo Cáceres, dado que la media está tan occidentalizada, es difícil representar algo que esté fuera del desarrollo o modernidad, que para Perú es muchas veces, sinónimo de Lima.

Tal vez, querido lector, usted se esté preguntando cómo sostengo mi postura. La respuesta es simple. Basta con visitar un par de veces a las diferentes regiones de Perú para darse cuenta que la realidad no es acorde con lo que se representa en los medios. Basta con sintonizar algunos de los canales peruanos para darse cuenta que la representación peruana es o inexistente o extremadamente estereotipada, y con el fin único de causar gracia. Para poder conducir un mejor análisis, he decidido concentrarme en dos tipos específicos de programas presentes en el variado “menú” presente en las diferentes emisoras: Los noticieros y las teleseries o novelas. Destaco, asimismo, que no estaré mencionando el contenido de emisoras como TV Perú, puesto mi objetivo es presentar el fenómeno de la tergiversación cultural en la media más popular de la que, por desgracia, la mencionada emisora no forma parte.

Según las estadísticas del CONCORTV, los noticieros son los programas más consultados por la población, liderando “América Noticias Primera Edición” de la cadena América televisión con el 20.4% del total y “90 Matinal” de la cadena Latina con el 18.2%. Por otro lado, aun cuando las teleseries no tienen la cantidad de rating de los noticieros o de programas como “Esto es guerra” si tienen un fuerte impacto en la población, pues no solo aparecen en tv, sino que también circulan en redes sociales, incrementando su popularidad y capacidad de llegar a los espectadores. Recuerde si no, querido lector, la popularidad masiva que tuvo “Al fondo hay sitio” hace algunos años, o piense si no en la cantidad de videos, ediciones y memes que circulan de la actual “De vuelta al Barrio”. Con esto es fácil darse cuenta del poder de estos dos para influenciar en el pensamiento, opinión y culturización de cada persona.

Empezando por los noticieros, independientemente de en qué parte del Perú uno se encuentre, siempre priorizan sucesos ocurridos en la capital. Esto tiene sentido hasta cierto punto dado que, si algo grande pasa en Lima, sobretodo en temas políticos o económicos (como la última cuestión de confianza) afecta al resto del país. Sin embargo, la mayor parte de notas presentadas durante la transmisión de cada telediario muestran sucesos muy específicos para lima, por ejemplo, robos, asesinatos, asaltos, choques, entre otros, ocurridos en algún distrito limeño del cual el grueso de la población nacional no tiene conocimiento más allá del nombre. Si bien esto puede discutirse argumentando que existe prensa específica para provincias, con el fin de transmitir noticias particulares para cada una de ellas, esto no sería del todo cierto. Las únicas provincias con un programa de noticias importante son Arequipa, Chiclayo, Cusco, Trujillo, Tacna, Huancayo, Piura y Moyobamba, dejando a todas las otras provincias aún sujetas a la prensa limeña. Entonces, ¿cómo se espera tener ciudadanos informados de sucesos locales si la prensa no lo permite?. Por otro lado, muchas veces las noticias de impacto a nivel nacional no son transmitidas a nivel Lima y, por tanto, nivel Perú. Un claro ejemplo se ve durante las épocas de lluvia. En esta fase, muchas provincias se ven altamente afectadas, y sufren diversos desastres que, sin embargo, no son retratados en la prensa nacional, por lo que son ignorados por el grueso de la población.

Otro tema de importante mención es la frecuente tergiversación en la representación personajes pertenecientes a diferentes culturas del Perú. Esto es un tema frecuente, aunque no necesariamente notorio. La aparición de determinados personajes en series como “Al fondo hay sitio” muchas veces son muy estereotipadas y han contribuido a crear una percepción de los diferentes grupos étnicos en el Perú (Chiroque, 2017). Si bien existen muchos personajes de origen no limeño, la construcción de los mismos es muy distinta a sus contrapartes de la capital. Suelen ser por definición, iletrados, incapaces de entender la sociedad limeña, quedados, poco despiertos, etc. Destaca además el uso de otros recursos que, asociados al no limeño como la forma de hablar, la forma de vestir, y en muchas ocasiones son objeto del desprecio de otros por no ser limeños. Se ignora sin embargo la riqueza de la cultura y de la diversidad y no se aprecia la belleza de la mezcla entre ambas culturas. Aun cuando el objetivo de este tipo de series no es enseñar, sino solo entretener, y hasta parodiar, es muy cierto que la parodia es un muy buen recurso para realizar una crítica. Pero en este caso, la historia es muy distinta. No se plantea llegar más allá de una historia simple capaz de entretener a costa de los demás.

Entonces, luego de haber analizado ambos casos de la representación peruana en la media limeña es fácil llegar a la conclusión del porqué de la postura que presenté al inicio. La representación de las provincias y sus respectivas culturas es deficiente y por lo tanto no permite que los ciudadanos estén realmente informados, ni que estos puedan empatizar y apreciar cada parte del país. Tal vez la descentralización de los medios sea el primer paso para un país cada vez menos céntrico y más comprensivo.

Bibliografía:

CONCORTV. (2018). Radio y Tv en cifras. Infografía . Recuperado de: http://www.concortv.gob.pe/wp-content/uploads/2018/04/Infografia-radio-tv-en-cifras-2018.pdf

Garcés Y. (2017). Prejuicios sociales en la teleserie Al fondo Hay Sitio. Universidad nacional del Santa. Facultad de educación y humanidades. Recuperado de: http://repositorio.uns.edu.pe/bitstream/handle/UNS/3075/47067.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Soto A. y Bárcenas A. (2017). La diversidad Cultural en la televisión peruana: Entrevista a Bernardo Cáceres. Recuperado de: http://www.alertacontraelracismo.pe/sites/default/files/bernardo-caiceres.pdf

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